lunes, 18 de mayo de 2015

Siglo XV

EL SIGLO XV (PRERRENACIMIENTO)

En el siglo XV comienza un cambio de pensamiento que rompe con la concepción medieval del mundo: la concepción teocéntrica de la vida es sustituida por un antropocentrismo que ensalza al individuo.
España vive una época de turbulencias políticas tras la subida al trono de los Reyes Católicos y el término de la Reconquista. En el pensamiento y la cultura, llegan de Italia ideas novedosas (que se difundieron rápidamente gracias a la imprenta): el redescubrimiento de la Antigüedad clásica y las ideas humanistas. La mayor parte de los humanistas españoles prefieren su lengua materna a la latina.
LÍRICA
La poesía cortesana o de cancionero, culta, es la corriente más característica del siglo XV. El marqués de Santillana y Juan de Mena son dos de sus máximos representantes. Se caracteriza por su gran variedad de estrofas y temas, por la artificiosidad de su lenguaje (latinizante) y por el uso del verso de arte de mayor castellano.
Jorge Manrique: dentro de su poesía moral se incluyen las cuarenta coplas formadas por dos sextillas de pie quebrado (que aportan un ritmo funerario) tituladas Coplas a la muerte de su padre. En ellas aparecen rasgos medievales junto a otros que ya anuncian el Renacimiento. En esta elegía recoge temas y tópicos clásicos y medievales que le sirven para meditar sobre el paso del tiempo (ubi sunt?, tempus fugit), la caducidad de los bienes del mundo (vanitas vanitatis), la inestabilidad de la fortuna, la fama o memoria ejemplar y el poder igualitario de la muerte.
Las trece primeras coplas aluden a la vida terrenal; hasta la XXIV, a la vida de la fama y, desde la XXV hasta la XL recogen la elegía por su padre y muestra la vida eterna, que prevalece sobre la terrenal.
La forma y el contenido se adecúan perfectamente gracias al ritmo fúnebre del pie quebrado, el tono sobrio y el lenguaje llano.
TEATRO
La Celestina cierra de manera brillante la literatura castellana medieval mostrando abiertamente el conflicto entre los viejos y los nuevos valores. Esta obra de Fernando de Rojas tuvo varias ediciones hasta que se fijó el texto definitivo en 1502. Pertenece a la llamada comedia humanística, que es una mezcla de teatro y de novela dialogada.
En cuanto al estilo, destaca la riqueza del lenguaje y la alternancia entre lo culto (los diálogos de Calisto y Melibea) y lo popular (los diálogos de Celestina, los criados y las pupilas). A través de diálogos, monólogos y apartes se muestra el carácter de cada personaje (todos ellos manifiestan gran profundidad psicológica).

Desde el punto de vista social, conviven dos mundos: los señores y los criados y, entre ellos, Celestina. El enfrentamiento de estos dos grupos y la supremacía del dinero, el interés y los placeres materiales frente a los valores espirituales son reflejo de una sociedad en crisis. Si tiene una finalidad moral o simplemente refleja una visión pesimista de la sociedad, no está claro: el amor es, en un primer momento, una parodia del amor cortés para dejar pronto paso al placer carnal; la muerte está ligada al amor y a la codicia, y la fugacidad de la vida ve la muerte como un final, alejándose de la idea medieval de la existencia de una vida más allá de la muerte.

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