EL
BARROCO (SIGLO XVII)
Esta
época coincide con un período de crisis económica, política y
social, que se reflejó en una cultura de contrastes.
Marcada por el pesimismo y el desengaño, se vuelve a la religiosidad
profunda. El hombre del XVII oscila entre la resignación y la
rebeldía (vitalismo desengañado); de ahí el gusto por lo
elaborado, por los retorcimientos.
LÍRICA
El
Barroco persigue la originalidad hiperbólica, lo exagerado y
desmedido, el enfrentamiento de contrarios… Estos rasgos se
concretan en dos tendencias que se basan en la complicación de la
expresión, a expensas del contenido (conceptismo)
o de la forma (culteranismo).
El
conceptismo
se basa en la asociación ingeniosa y sorprendente de ideas y
palabras. Usa un léxico racionalista (busca el significado, no la
emoción), crea palabras y emplea recursos retóricos (especialmente
los de contradicción). Su máximo representante fue Quevedo:
delicado y cruel a la vez, expresa su amarga visión cerebral de la
realidad con angustia, desgarro o burlas. Su poesía presenta una
amplia variedad temática (poemas metafísicos, morales, religiosos,
amorosos y satíricos) y su estilo se caracteriza por el empleo de
metáforas, juegos de palabras (sustantivaciones insólitas,
traslados de significado, creación de palabras nuevas) y numerosas
figuras literarias así como combinaciones métricas.
Quevedo
escribió, en prosa, su única novela: El
Buscón, que introduce
algunos cambios en la concepción de la picaresca, como la
deshumanización del narrador protagonista.
El
culteranismo
tiene como rasgo más característico el uso de cultismos, sobre todo
los esdrújulos, de gran valor musical. Emplea abundantes recursos
retóricos, léxico colorista y sintaxis latinizante, de gran
complicación. Luis de
Góngora es el poeta de los
sentidos. Las notas características de su poesía son el sentido
pictórico, la naturaleza, la variedad temática (destaca su poema
culto Soledades,
compuesto en silvas), los cultismos, los hipérbatos, las alusiones
mitológicas y las metáforas. Todo ello confiere a su obra
musicalidad así como gran dificultad.
PROSA
La
figura cumbre de la prosa de esta época es Miguel
de Cervantes. Su vida está
marcada por los sinsabores y podemos apreciar un Cervantes del
Renacimiento (antes de su cautiverio) y otro del Barroco. Admirador
de todos los escritores que le precedieron, su huella literaria se
puede rastrear en todas las épocas posteriores, en escritores de
todo el mundo.
Escribió
novela pastoril (La
Galatea), novelas cortas
(Novelas ejemplares)
y novela bizantina (Los
trabajos de Persiles y Sigismunda),
pero su obra mejor y más famosa es El
Quijote.
Estructurada
en dos partes (la primera con narraciones breves intercaladas, que no
tienen relación con la trama principal y la segunda con los diálogos
entre los personajes como centro de atención), narra las aventuras
de Don Quijote, hidalgo que pierde la razón tras leer múltiples
libros de caballerías, y su escudero, Sancho Panza. La locura de Don
Quijote se limita al mundo caballeresco pues fuera de él muestra una
gran sensatez, tolerancia y generosidad: don Quijote cree en la
justicia y el amor y desea defender esos principios. Sancho
representa la tradición oral y es el símbolo de lo popular.
Algunos
de los temas fundamentales de la novela son la crítica literaria y,
sobre todo, la crítica social: a través de la galería de
personajes que aparecen, obtenemos una visión de la compleja
realidad política, social y económica de la época; todos los
estamentos son satirizados excepto la Iglesia y la Monarquía, que
representan los valores absolutos en los que cree Cervantes.
La
paradoja barroca aparece en la locura y la cordura (Cervantes se
sirve del recurso de la locura para enjuiciar atinadamente la
realidad de su tiempo) y en lo real y lo ideal (cómo los sueños se
van deshaciendo por la realidad de la vida y por el paso del tiempo).
El
Quijote supone el
nacimiento de la novela moderna por la profundidad de sus personajes
y por la armonía entre ficción y realidad. Existen al menos tres
narradores y el estilo se caracteriza por la llaneza, los diálogos
(en los que cada personaje se expresa según su condición), la
ironía y la combinación de rasgos de los distintos géneros
narrativos de la época (caballeresco, pastoril, novelas cortas y
picaresca, entre otros).
TEATRO
Los
rasgos que definen la nueva manera de hacer teatro fueron expuestos
en el Arte nuevo de hacer
comedias de Lope de Vega:
- Mezcla de lo trágico y lo cómico (importante el personaje de el gracioso).
- Tres actos (con intriga hasta el final).
- Unidad de acción y ruptura de las unidades de tiempo y de lugar.
- Verso.
- Lenguaje adecuado al estado de cada personaje.
- Final feliz.
Los
personajes reflejan las ideas de la sociedad del momento:
- El rey, que premia o castiga; tiene un destello de divinidad.
- El poderoso, culpable ante el rey, por lo que debe ser castigado.
- El caballero, que debe salvaguardar el honor de la dama y vengarse si el honor ha sido manchado.
- El galán y la dama, separados y acercados por los celos, el honor y el amor.
- El gracioso, que sirve de puente entre el escenario y el público; es el contrapunto cómico del galán.
- El villano, símbolo del pueblo que defiende sus derechos y su honra.
Los
pilares básicos de su ideología (la de la época) son el amor como
ocupación y justificación universal, el honor como razón de ser y
la defensa de la monarquía y de la fe católica.
Todas
las obras teatrales recibían el nombre de comedias, pero podemos
distinguir entre piezas cómicas (amables, festivas y humorísticas,
con enredos que resultaban en un final favorable a los protagonistas)
y tragicomedias y dramas trágicos (que suelen tratar un conflicto de
honor y la presión social o temas filosóficos).
La
obra de Lope de Vega
se divide en dramas (del poder injusto, como Fuenteovejuna,
de honor o de amor y muerte) y comedias de amor (La
dama boba).
Tirso
de Molina, seguidor de la
escuela de Lope, escribió El
burlador de Sevilla, claro
antecedente de Don Juan
Tenorio.
Calderón
de la Barca culmina el
teatro del Barroco. Sus temas son más profundos y filosóficos,
siempre marcados por el pesimismo y siempre incluye un contenido
ideológico y doctrinal. Los personajes de sus obras, que siguen un
orden lógico, se agrupan en torno a un protagonista que expresa su
conflicto interior (dudas, sentimientos, angustias…) a través del
monólogo. Calderón compuso comedias, autos sacramentales y dramas
y, dentro de estos últimos, encontramos su obra más importante: el
drama de libertad y destino La
vida es sueño, obra de
profundo contenido ideológico que responde a la idea del desengaño
barroco (la inconsistencia de la vida, la transitoriedad de lo
terreno, la fuerza de voluntad frente al destino…).
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